Columna de opinión de Betsy Rojas Zúñiga, periodista y directora de Imacorp, quien acompañó al expresidente Miguel Ángel Rodríguez como asesora de comunicación durante más de 25 años.

"Tenía 27 años cuando empecé a acompañar a don Miguel Ángel Rodríguez en uno de los momentos más difíciles de su vida. Hoy, más de dos décadas después y con más de 50 años, escuché en primera fila las palabras que esperamos durante tanto tiempo: no hubo delito, está absuelto. Y no me cabe el corazón de felicidad."

Leer columna completa en Delfino.cr

Querido don Miguel:

He escuchado sus palabras dando gracias a Dios después del fallo absolutorio. Esa es la primera lección profunda de todo este largo camino: solamente quien ha sufrido verdaderamente sabe agradecer desde el alma.

Confieso también que me alegra su absolución. Me alegra porque ningún ser humano debería cargar eternamente el peso de una condena moral mientras la justicia aún no concluye su camino. Me alegra porque este fallo le permite volver a su familia con la frente en alto y el corazón en la mano, después de tantos años de incertidumbre, dolor y desgaste silencioso.

En su columna publicada el 31 de mayo de 2026 en La Nación, el abogado defensor Cristian Arguedas califica el caso Reaseguros como un manual criollo de lawfare — el uso del sistema judicial como arma política para eliminar a un adversario sin necesidad de condena.

Arguedas señala que el proceso contra el expresidente tuvo todos los indicadores de esta práctica: ganancia política para sus impulsores, asimetría brutal de recursos (más de ₡5.000 millones gastados por el Estado), y amplificación mediática que destruyó la presunción de inocencia durante 25 años.

Opinión

No he sido amigo del expresidente de la República, Miguel Ángel Rodríguez Echeverría; a lo largo de los años, tal vez he conversado con él una o dos veces.

A pesar de no tener ningún vínculo de amistad con dicho exmandatario, me dolió profundamente el trato inhumano, antijurídico, humillante y degradante a que lo sometió el fiscal general de entonces, a su llegada libre y voluntaria a Costa Rica, cuando aún ostentaba el alto cargo de secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Opinión

Miguel Angel Rodríguez

Octubre 15, 2021 2:28 pm

MARHace 17 años, acompañado solo por un par de libros y sabiendo que se me iba a tomar preso en el aeropuerto, regresé voluntariamente al país para dar la cara y ponerme a las órdenes de los tribunales de justicia. Había renunciado al más alto cargo internacional que centroamericano alguno haya alcanzado y había avisado al Fiscal Dall´Anese de mi regreso, solicitándole cita en su despacho para rendir declaración. Se me había informado que sería tomado preso a mi llegada.

¡Jamás imaginé el circo cruel y degradante que se organizó en mi contra y que mereció ser condenado por la Sala Constitucional!