Difundimos un documento con algunos de los elementos fundamentales de la clara y contundente resolución (2012-2550) emitida por el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, Goicoechea,  absolviendo de toda pena y responsabilidad en el caso "ICE-Alcatel" al Ex Presidente de la República y Ex Secretario General de la OEA, Miguel Ángel Rodríguez.
Copias de lo dicho por los jueces, en la página pertinente del documento (resaltado nuestro) se encuentran aquí . La sentencia completa puede leerse aquí.

ABSOLUCIÓN, POR FALTA DE FUNDAMENTO 

"Luego de haber examinado en forma integral la sentencia condenatoria que se dictó en su contra, resulta claro para los jueces suscriptores de este voto, que el Ministerio Público no pudo demostrar que el Dr. Rodríguez Echeverría hubiera realizado la conducta que le atribuyó en la acusación, ni tampoco que fuera falsa la defensa que él dio para justificar su conducta. La sentencia condenatoria dictada por la mayoría del tribunal de juicio es insostenible desde el punto de vista formal y sustancial, por su notoria falta de fundamento y de acción penal." Pág. 44 

"De todo el conjunto de temas propuestos por el Dr. Rodríguez Echeverría para el examen integral de la sentencia condenatoria dictada por la mayoría del tribunal de juicio, se aprecia que ciertamente hay algunos defectos que determinan la nulidad de ese fallo de mayoría (tanto si se consideran esos defectos en forma independiente o conjunta). Estos defectos que por sí solos implican la nulidad de todo lo resuelto se refieren, a la determinación del hecho tenido por acreditado (A); que la acción penal se extinguió por haber operado la prescripción (B), como se explica a continuación." Pág. 45  

NO SE FUNDAMENTARON HECHOS

"A) Defectos en el proceso de determinación del hecho tenido por acreditado: En primer lugar, se observan errores de forma en el proceso seguido para la determinación del hecho tenido por acreditado, porque este se derivó esencialmente de prueba ilegítima y porque el análisis y valoración de la prueba infringió las reglas de la sana crítica, por lo que la sentencia deviene carente de fundamento que la justifique razonablemente, defecto que infringe el artículo 39 de la Constitución Política, según el cual toda condena penal está condicionada a una necesaria demostración de culpabilidad." Pág. 45 

"Sin embargo, los hechos que la mayoría del tribunal de juicio ha tenido por acreditados se derivaron esencialmente de dos fuentes inidóneas: por una parte se derivó de prueba ilegítima -prueba que fue obtenida ilícitamente-, concretamente de la llamada "prueba 588" (documental). Por otra parte, los hechos también se derivaron del testimonio del imputado José Antonio Lobo Solera, pero este fue erróneamente analizado y valorado por el tribunal de juicio. La errónea consideración de esas dos fuentes de conocimiento invalidan la determinación del hecho que se tuvo por acreditado (pues por otra parte no existen otros elementos de prueba distintos, legítimos e idóneos, para derivar la existencia del hecho acusado), como se explica a continuación." Pág. 47

"UNICAMENTE QUEDA EL DICHO DEL IMPUTADO COLABORADOR LOBO SOLERA"

"Si conforme al precedente de la Sala esa prueba documental y sus derivados directos son nulos para aquel asunto, necesariamente también lo son para el presente caso, que es un derivado de aquel. No está de más agregar que desconocer ese precedente de la Sala daría lugar a una contradicción que eventualmente constituiría motivo de casación (artículo 468 inciso a del Código Procesal Penal). Así, pues, son nulas la prueba 588 y todos los elementos probatorios que de esta dependen directamente. Suprimidas estas pruebas documentales, únicamente queda el dicho del imputado colaborador Lobo Solera." Pág. 58  

LOBO SOLERA ES "INDIGNO DE LA CREDIBILIDAD"

"b.- Consideraciones sobre el análisis y la valoración de la declaración rendida por Lobo Solera. Si a Lobo Solera se le concedió el criterio de oportunidad con fines utilitaristas, cabe entonces juzgar esa decisión del Ministerio Público por sus resultados o consecuencias. Desde esta óptica, cabe hacerse las siguientes preguntas sobre el imputado Lobo Solera:

¿Colaboró eficazmente con la investigación del hecho que se le atribuye a él?;

¿Colaboró eficazmente a esclarecer otros delitos relacionados con aquel en cuya causa se le está aplicando el criterio de oportunidad?;

¿Brindó información esencial para evitar que continúe el delito o que se perpetren otros?

¿Ayudó a esclarecer otros hechos conexos?

¿Proporcionó información útil para probar la participación de otros imputados en los hechos investigados?

¿La conducta de Lobo Solera fue menos reprochable que los hechos cuya persecución supuestamente facilitó o cuya continuación evita?

Esta Cámara considera que la respuesta para todas esas preguntas es "No", pues salta a la vista que Lobo Solera ni siquiera rindió una declaración confiable y que la mayoría del tribunal no la analizó ni valoró críticamente, como lo requería a una deposición tan particular y supuestamente esencial." Pág. 67

"También nos informa el juez Camacho Morales que en la negociación del criterio de oportunidad, se legitimó la tenencia por parte de Lobo Solera de sumas millonarias en dólares de supuesta procedencia ilícita, por haber sido recibidas supuestamente en concepto de dádivas, desaplicando e inobservando las disposiciones legales que establecen que el destino del producto del delito es y debe ser objeto de comiso, operando así una legitimación de capitales que le permitió a Lobo Solera conservar en su poder parte importante de dinero y bienes adquiridos como producto de las dádivas, beneficio económico que el juez Camacho Morales estima que ronda dos millones cuatrocientos mil dólares ($ 2,400,000. oo) (cfr. sentencia, páginas 1990 a 1991). De esta forma, indica el juez Camacho Morales, se determinó la declaración de Lobo Solera:" Pág. 74

"El imputado Lobo Solera no mantuvo una versión coherente a lo largo del proceso, tanto es así que la indagatoria hecha al Dr. Rodríguez Echeverría se hizo con base a la primera versión que sostuvo Lobo Solera (según la cual incurrió en la recepción de dádivas sin promesa anterior por un acto cumplido, sin otra actuación de Rodríguez Echeverría que la recepción de dádivas relacionadas con el dinero recibido por Lobo Solera de Alcatel), mientras que la acusación y el debate se basaron en una versión diferente y sobre la cual no se indagó el imputado (según la cual recibió una propuesta corruptora que aceptó y por eso favoreció a Alcatel a cambio de una dádiva posterior, con participación previa de Rodríguez Echeverría). Es así como Don Miguel Ángel ni siquiera fue intimado o indagado por la supuesta reunión en su casa, en la que supuestamente determinó a Lobo Solera a delinquir, de manera que -como reprocha el licenciado Gairaud- nunca fue intimado por la conducta que se dice configura el delito de instigación. En la sentencia se afirma que Rodríguez Echeverría instigó a Lobo y ese no era un hecho conocido en el expediente al momento en que Miguel Ángel Rodríguez declaró, sino hasta ocho meses después, cuando Lobo Solera da su segunda versión de los hechos. El propio Lobo Solera reconoce que cambió su versión inicial en su declaración en juicio, y trata de justificarlo:" Págs. 77 -78

"Luego cambia la versión para confesar una supuesta Corrupción agravada por Cohecho impropio, declaración que precisamente le permitiría obtener un procedimiento abreviado en mayo de 2005. Salta a la vista que lo que en realidad hizo no fue "aclarar el punto" sino modificar sustancialmente su versión, por el beneficio que significada un procedimiento abreviado que a fin de cuentas ni siquiera se concretó porque, mediante el criterio de oportunidad, se le confirió impunidad a cambio de que declarara su nueva versión de los hechos. Como las dos versiones indicadas no pueden ser ciertas a la vez, al menos una de ellas tiene que haber sido falsa, de manera que podemos afirmar con certeza que él mintió en algún momento para beneficiarse, que de esa manera obstaculizó la averiguación de la verdad, por lo que el tribunal de juicio debió ser más suspicaz a la hora de analizar y valorar su testimonio. Sin embargo, la mayoría pasó a por alto esta realidad y confiadamente estimó que Lobo Solera declaró desinteresadamente para colaborar con la Administración de Justicia. El voto de mayoría, por una parte, elude el problema concerniente a la indagatoria de don Miguel Ángel diciendo que el imputado tenía que solicitar ampliar su primera declaración, para referirse a estos "otros" hechos, como si fuera una carga del acusado el procurar estar debidamente indagado. Pretender que el imputado tenga la obligación de averiguar cuál es el hecho que se le imputa y conocer la prueba habida en su contra es kafkiano." Págs. 78 -79

"Lobo Solera no tuvo que jurar decir la verdad, declaró como imputado asistido por un defensor, absteniéndose de declarar o contestar ante los cuestionamientos que le hicieron, incluso su defensor -sentado a su lado- le hablaba al oído antes de responder, según se aprecia en el registro audiovisual de las correspondientes audiencias del debate. La propia mayoría consigna en su resolución que Lobo Solera se abstuvo de responder a cuestionamientos formulados por los abogados de los encartados Rodríguez Echeverría, Valverde Acosta y Vargas García, pero dicen las juezas que eso no le resta credibilidad a su relato, ya fuera porque lo interrogaban sobre hechos auto incriminatorios (cfr. Sentencia, páginas 1642 a 1643), criterio que no acepta como válido esta cámara, porque si el actor penal ha prescindido totalmente de la persecución penal contra él se supone que ha sido precisamente para que colabore con la averiguación de la verdad real." Pág. 79

"Es muy sospechoso que diga que requería la aprobación de Rodríguez Echeverría para lograr un resultado que a la postre se dio sin requerir ninguna "dirección de rumbo" por parte de aquel. No hay ningún elemento de prueba que indique que Rodríguez Echeverría hubiera ayudado en algo a que Lobo Solera cumpliera lo que le pidieron los corruptores. Todo esto permite dudar razonablemente de que haya sido real la supuesta participación que Lobo Solera atribuye a Rodríguez Echeverría, pues es plausible suponer que bien podría tratarse de una falsa imputación, dispuesta para simular la existencia de un imputado más reprochable que él y así poder obtener los beneficios derivados del criterio de oportunidad como imputado colaborador." Pág. 81

"Es patente la ausencia de elementos objetivos que corroboren el dicho de Lobo Solera, en cuanto a la aprobación e indicaciones que dice haber recibido de Rodríguez Echeverría. La mayoría del tribunal de juicio minimizó que la tentación de obtener la impunidad por uno o varios hechos propios, pudo determinar al encartado Lobo Solera a inculpar falsamente a otras personas como partícipes, que su interés pudo ser lo suficientemente grande para motivarlo a engañar al Ministerio Público y a los jueces con mentiras, incluso calumniando a un inocente, señalándolo falsamente como coautor o partícipe (cómplice o instigador), si de esa manera podía minimizar o evadir su responsabilidad personal. La sospecha de mendacidad del imputado colaborador sobre el hecho ajeno, el motivo de su descrédito, es un lugar común en la doctrina y todas las citas que se han incluido en este apartado son para ilustrar al lector de por qué se considera que el imputado colaborador no es un testigo idóneo (por carecer de voluntad para decir la verdad y más bien tener voluntad de engañar). La propia naturaleza de los delitos que se atribuyen a Lobo Solera son un factor objetivo que permite sospechar razonablemente de él, pues si precisamente se afirma que deliberadamente ha faltado a los deberes de la función pública que se le confió, rebajándola a medio para actuar corruptamente y enriquecerse, cabe suponer que carece del sentido moral que supone un sincero arrepentimiento, máxime si concurren otros factores objetivos como son las altas penas de prisión que se le podrían llegar a imponer, la magnitud del daño económico causado, que en conjunto pueden motivarlo a interesarse en delatar o incluso calumniar a terceros sin con ello atenúa los rigores del sistema penal u obtiene una ventaja procesal tan apreciable como es la impunidad; más la posibilidad de conservar por esta vía gran parte del dinero y de los bienes adquiridos mediante las dádivas recibidas. Y si a lo anterior se agrega que el Lobo Solera ha incurrido en contradicciones, que ha venido modificando sustancialmente y a conveniencia su versión de los hechos (que en cuanto al fondo tampoco es confiable), se comprenderá porqué esta cámara considera que él es indigno de la credibilidad que le concedió la mayoría del tribunal de juicio." Págs. 82 -83

PRESCRIPCIÓN, EN ADICIÓN A LA ABSOLUCIÓN

"Conforme a todo lo expuesto en este acápite, considera esta cámara que el tribunal de juicio aplicó erróneamente las reglas concernientes a la prescripción de la acción penal, pues en este caso sí operó la extinción de la acción penal en favor del Dr. Miguel Ángel Rodríguez Echeverría. Los suscriptores de esta sentencia consideran que el Ministerio Público solicitó tardíamente la aplicación de las normas especiales previstas para el llamado «Procedimiento para asuntos de tramitación compleja» previsto en los artículos 376 a 379 CPP, si lo hubiera solicitado oportunamente hubiera podido evitar que el plazo de la prescripción se redujera a la mitad. Es otro detalle que, junto a la forma en que se concedió el criterio de oportunidad a Lobo Solera, denota la deficiente gestión de la acción penal que hubo en este caso por parte del Ministerio Público." Pág. 90 

NO SE DEMOSTRÓ CULPABILIDAD

"Por todas las razones indicadas, se declara con lugar el recurso de apelación, se declara extinguida la acción penal por haber operado la prescripción. Se declara la nulidad de la prueba documental N° 588 y todos los elementos probatorios que de esta dependen directamente. Se anula la sentencia condenatoria penal dictada en contra de don Miguel Ángel Rodríguez Echeverría y en su lugar se le absuelve directamente de toda pena y responsabilidad, ya que por la nulidad de la prueba esencial y la prescripción resulta imposible ordenar la reposición del juicio o de la resolución en lo que concierne a la acción penal, por lo que se debe resolver directamente (artículo 465 párrafo tercero del CPP) sobre la base de que no se demostró su culpabilidad mediante sentencia firme, conforme a artículo 39 de la Constitución Política. La sentencia impugnada se mantiene incólume en cuanto lo absolvió por cuatro delitos de Enriquecimiento ilícito. En cuanto al aspecto civil de la sentencia, debe estarse a lo que se dirá en el considerando VI, en el cual se resuelve el recurso que el licenciado Cristian Arguedas Arguedas interpuso en favor del Dr. Rodríguez Echeverría. Por la forma en que se ha resuelto, resulta innecesario hacer pronunciamiento sobre los demás reclamos que el quejoso plantea en su recurso de apelación, ya que sus correspondientes pretensiones han sido atendidas." Págs. 90 -91

NOTA: SOLO LOS SUBTÍTULOS NO SON DEL ORIGINAL