Ricardo A. Salas Bonilla

Desde que Fernando Murillo Marchini y Abril Gordienko L publicaron el excelente artículo "Contra la democracia ", que leí en www.juiciojusto.com, y fue publicado originalmente en La Nación, relacionado con la iniciativa existente para darle inmunidad al Fiscal General y Fiscales, he venido analizando la conveniencia o no de dicha iniciativa. Y en cada análisis que hago inevitablemente termino dándome cuenta que dicha inmunidad sería un atropello más a nuestro maltrecho estado de Derecho.
Me explico: La Fiscalía y sus miembros son auxiliares del Poder Judicial, entre otras cosas, para la persecución de delitos y delincuentes, pero nunca dejan su condición humana, que da cabida al error; doloso o no, y a la tentación de actos indebidos para, a toda costa, lograr cumplir lo que consideren su cometido. Se pueden equivocar, como humanos que son. Y es posible que alguno siente la tentación de ignorar deliberadamente las leyes. Ante esas posibilidades, dicha inmunidad nos dejaría sin la posibilidad de "vigilar al vigilante", que es tan necesaria para garantizar que todo marche como debe ser.

Un ejemplo de los riesgos graves en esta materia lo encontramos hace tan solo unos pocos días en algunos diarios de circulación nacional y en www.juiciojusto.com con el caso de la ex atleta Ivonne Jiménez Rosabal a quien luego de más de nueve años de prisión, un juez determinó y por ello nos hemos dado cuenta todos, que la fiscalía manipuló y tergiversó supuestas pruebas, que a la larga inculparon a una inocente con el consiguiente daño, no solo de robarle 9 años de su vida que pasó encerrada injustamente, sino daño moral y psicológico.

Así, la inmunidad de la que gozarían los fiscales, ante un caso tan claro como este, nos dejaría sin la posibilidad de enfrentar ante la justicia a quienes, paradójicamente, teniendo la obligación de promover la observancia de la ley, le pasan a ésta por encima, pisoteándola, en procura de objetivos inaceptables.

Y esta no es la primera vez que sucede algo así. Los jueces que absolvieron en Julio pasado a unos ex directivos de la CCSS tuvieron que "jalar las orejas" a los representantes del Ministerio Público, por encontrar inexplicable que hayan propuesto a doce testigos para acreditar hechos que ya estaban más que demostrados, y porque según los jueces existió una "total falta de rigor analítico en el ente fiscal que ha obnubilado el deber de objetividad que por la ley le está llamado a cumplir…"

 El Tribunal sostuvo en ese momento que la Fiscalía actuó como un "acusador a ultranza, perdiendo de vista la función objetiva que les está encomendada", pues consideró evidente que no existió delito alguno, y por ello absolvió a los acusados de toda pena y responsabilidad.

 ¿Y si estas actitudes y esta práctica no son una excepción, sino la actual norma dentro de la Fiscalía?, y por eso se ceba con unos casos específicos, actuando de manera contraria a la Ley y por el otro lado deja pasar otros casos de manera usual (ver en www.juiciojusto.com la noticia: "POR ERROR DE FISCALÍA ABSUELVEN A "POLACO" POR MATAR EMBARAZADA " (noticia publicada en Diario Extra y firmada por HELLEN ZÚÑIGA HERNÁNDEZ) que en lo pertinente dice:

 "No sé por qué se extraña si todos los días se dan casos como ese".Francisco Dall'Anese, Fiscal General ("Explicando" un grave error de la Fiscalía que impidió que se hiciera justicia en este caso publicado en el Diario Extra del 17 de septiembre de 2005).

 Esta inmunidad, más allá de las consideraciones tan fuertes que nos plantean los licenciados Marchini y Gordienko en su articulo, considero, nos dejaría más indefensos ante la posibilidad latente y a mi parecer más que demostrada de que en Costa Rica, grupos de interés juzguen y condenen, con la complicidad de Fiscales, que a la postre deberán enfrentar sus responsabilidades en la vía judicial. Y tal vez sea por eso que algunos promueven esa inmunidad para la Fiscalía, que les daría carta blanca para atropellos y les libraría de tener que responder por éstos ante los Tribunales.