Doña Marta Eugenia Pacheco denuncia la actitud de "querer despedazar a una persona, por el mero hecho de considerarla enemigo político, o incluso por rencillas personales" en este artículo publicado el 3 de junio de 2006 en Diario Extra:
Marta Eugenia Pacheco Villalobos*

Como costarricense, y quizá con un poco más de perspectiva, ya que desde hace años vivo en los Estados Unidos, y porque a veces como reza el refrán: El árbol no deja ver el bosque, quisiera exponer lo que percibo de las circunstancias y acontecimientos de mi propio país.

 Viví de cerca la elección, por consenso, de Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, palpé lo que su campaña supuso para el prestigio de Costa Rica, no es fácil lograr el apoyo de los 34 países demócratas americanos, al menos en esos momentos. Basta con ver lo que ocurre en nuestra tierra, para darse cuenta del mérito que tuvo el primer tico electo para la Secretaría General de la OEA, al lograr el voto unánime de todos los países, y más aún quizás, al tomar posesión de su cargo con sus deberes ya hechos durante sus merecidas vacaciones, para lograr que ese organismo fuera más eficaz especialmente en ayuda a los más pobres. Dato significativo fue asimismo el de los ajustes presupuestarios donde su salario también se vio recortado.

 Recuerdo sin embargo, que durante su mandato como Presidente de la República de Costa Rica, quiso fomentar la transparencia, ajustar los salarios a las necesidades y deberes que como representantes del país tenían el deber de afrontar, incluyendo el suyo propio. Deseaba dar un giro a las costumbres, pero, bien podemos recordar que fue muy criticado, y su propuesta no prosperó, volviendo a implantarse lo que precisamente él quiso formalmente evitar.

 Llama poderosamente la atención la supuesta investigación, bajo capa de querer combatir la corrupción de ciertos profesionales de la comunicación, o de la Fiscalía. Más bien lo que todos hemos podido ver con profunda tristeza, en un país que se gozaba de ostentar un Estado de Derecho sólido, y de verdadero respeto a los Derechos Humanos, -cobijando la sede de La Corte de dichos derechos-, ha sido todo lo contrario. ¡Qué triste circo se montó en el Juan Santamaría aquel desdichado 15 de octubre! ¡Cuanta vejación y cuanto odio se pudo palpar en ese triste y doloroso espectáculo que dimos, al mundo civilizado, y con arraigado Estado de Derecho!

 Si los “heroínos” que nos quieren hacer creer que están llevando a cabo una seria tarea de investigación para combatir la corrupción, fueran sinceros, no arremeterían con tal odio, polarizando su supuesto triunfo en acribillar villanamente a unas personas. Irían a la raíz del problema. Les preocuparía que haya otros mandatarios que viajen alegremente por otros continentes. ¿Y si su tarjeta de crédito o chequera tuviera más anomalías, de lo que nos tratan de hacer ver, qué pasaría…?
 
 Se preocupan de enumerar minuciosamente gastos de una señora que hizo cuanto pudo, al ejercer como Primera Dama de su país, con un trabajo verdaderamente serio en sus años de servicio desde ese puesto, para darse al pueblo y a los más necesitados. ¿O es que ya olvidaron los programas que ella misma puso en marcha?

 Estableció fundaciones, pero no solo para que durante el ejercicio de su esposo sirvieran al país, sino para dejárselas a las siguientes administraciones coordinando los esfuerzos sociales de la Primera Dama, el apoyo a la tercera edad, la solidaridad con las personas con discapacidad y la atención a los problemas de perdida de vista. Y esas fundaciones ahí siguen dando resultados.

 Estableció Doña Lorena un programa de atención y apoyo a las mujeres para prevenir el cáncer cervicouterino, que elevó la cobertura preventiva de un 23 a un 94 por ciento y redujo a la mitad la incidencia del cáncer invasor. Y fue vital su trabajo para apoyar a las mujeres, a las jóvenes adolescentes y a los niños y niñas en educación de familia.

 Además, su trabajo fue esencial para lograr la aprobación de la Ley de Paternidad Responsable, que además de a los bebes y a los ya más crecidos, ayuda a las mamás a tener quien afronte la manutención.

 ¿Han olvidado ya estas palabras? “Recuerdo que en 1987 cuando empezaba mi participación política electoral, me planteé como uno de los temas importantes que debería confrontar el electorado, los ciudadanos y las ciudadanas, el tema de la irresponsabilidad de la paternidad masculina.”

 Después de que lo tacharan de loco, pudimos oírle: “Un grupo de personas con las que tengo la mayor gratitud y admiración, de distintas instituciones, de distintos poderes, se pusieron a trabajar en plantear una solución y salió el proyecto de Ley de Paternidad Responsable, con una cosa tan sencilla, pero tan revolucionaria.” Y también: “Las consecuencias de esta ley son increíbles, es la ley de mayor importancia cultural que se ha aprobado en Costa Rica en muchísimas décadas, y va a tener consecuencias de enorme importancia.”

 Gracias a doña Lorena Clare, a su callada labor por los más desprotegidos, hoy son miles y miles los ticos que pueden gozar de su papá, y muchachas que tienen el apoyo del varón que engendró a su hijo.

 ¿Quién nos iba a decir que después de poner en marcha el Laboratorio de Pruebas de Paternidad responsable, aquel 31 de enero de 2002, con todo el esfuerzo y recursos que supuso, en lugar de estar agradecidos, ahora, unos maquinadores nos sacan hasta la compra de unos simples zapatos de la Primera Dama?

 Realmente el árbol pegado a su nariz no les deja ver la maravilla de ese frondoso bosque. No fueron promesas electorales, fueron hechos reales para favorecer a los más desprotegidos.

 Si me dan más espacio y los amables lectores tienen interés, otro día les hablaré del programa para El Adulto Mayor, también podría hacerlo del de los Discapacitados, y si siguen interesados el de capacitación para la gente joven, especialmente para que las mamás pudieran tener un trabajo digno.

 Todo eso pasa desapercibido, pero ahí permanece el bien hecho, y la entrega día a día, de una Primera Dama que puso por delante de su comodidad o aficiones, el amor a los más débiles, con una entrega infatigable. ¿No podía haber seguido dedicada a los caballos? Por algo era experta. Pero prefirió dedicarse y mostrar su amor por las personas.

 Ucrania, desdichadamente para nosotros, goleó fuerte. Lo cual no quiere decir que no apoyemos con entusiasmo y valor a nuestro equipo nacional, y sepamos ver lo maravilloso que es y lo que hubiéramos gozado de haber ganado este partido. Esperemos que haya otra oportunidad y que sea exitosa la selección nacional frente a Alemania y en el Campeonato Mundial.

 Que no nos quieran hacer creer que combaten la corrupción, hay una corrupción mucho más soez y corrupta que es la de querer despedazar a una persona, por el mero hecho de considerarla enemigo político, o incluso por rencillas personales. ¡Cuánta mezquindad!

 Nuestro mundo necesita: personas magnánimas, que sepan construir, no destruir, para lograr un mundo mejor; trabajar seriamente, con autenticidad, y no pozos de maldad y odio. Huir de la hipocresía y fomentar la autenticidad, esto es lo que se necesita de cada tico y tica, más si están en medios de comunicación social, en puestos donde claramente se ve si están actuando con rectitud.

 De momento sé a quien puedo mostrar mi total agradecimiento por hechos reales, y no por presunciones o manipulaciones orquestadas.


*Costarricense residente en Washington, DC