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Categoría: Noticias Recientes
Los defensores del Ex Presidente Miguel Ángel Rodríguez denunciaron en un comunicado difundido el miércoles 12 de abril que en publicaciones de ciertos medios de comunicación "el principal objetivo es montar una novela, dando la apariencia de hechos a meros decires que ni siquiera están claros, para tratar de volver a encarcelar al Ex Presidente Miguel Ángel Rodríguez, inventándose supuestas violaciones a no se sabe cuáles obligaciones".
Las publicaciones realizadas este miércoles 13 de abril por ciertos diarios evidencian los propósitos retorcidos de ciertas “denuncias” diz que periodísticas que se han venido realizando en estos días en relación con el proceso para elegir un Magistrado de la Sala Tercera y manipular la buena fe de los costarricenses.

Es claro que el principal objetivo es montar una novela, dando la apariencia de hechos a meros decires que ni siquiera están claros, para tratar de volver a encarcelar al Ex Presidente Miguel Ángel Rodríguez, inventándose supuestas violaciones a no se sabe cuáles obligaciones.

Para completar ese juego macabro, sale ahora la Oficina de Prensa del Poder Judicial a informar que el Ministerio Público a partir de la masa amorfa de dimes y diretes que se han publicado está investigando no se sabe qué, pues su único campo de competencia es investigar delitos.

Ha sido evidente en todas esas publicaciones que, por alguna razón que no conocemos los costarricenses, La Nación tiene el propósito de favorecer determinadas candidaturas para la magistratura de la Sala Tercera y de perjudicar a otras. Pero no permitiremos que se pretenda aprovechar ese tinglado, en el que ahora aparece convenientemente la Fiscalía General, para perjudicar a nuestro representado.

Veamos como ha operado el proceso:

• La diputada Gloria Valerín dice lo que supuestamente le dijeron unos diputados, que a su vez niegan habérselo dicho.

• Después de las publicaciones que consignaron ambas versiones, La Nación publica una entrevista exclusiva sobre los decires de la diputada Valerín, pero suprimen toda mención al desmentido hecho por los diputados.

• El martes 12 publican una nota basada en un diputado anónimo y las declaraciones que atribuyen al diputado Gerardo González (y ya aquí, muy convenientemente, dejan de consignar en el contexto de la publicación lo que la propia diputada Valerín había reconocido: que ella habló con nuestro representado y éste nunca le tocó el tema en cuestión).

• Omiten publicar este miércoles, y no podemos menos que asumir que deliberadamente, el comunicado que les enviamos expresamente sobre el particular (a pesar de que uno de nosotros habló telefónicamente con un periodista de ese medio sobre ese documento). Esto evidencia su falta de imparcialidad en el tema, pues incluso se violan normas básicas del periodismo.

• También omite La Nación dar a conocer las aclaraciones que hizo el diputado González en relación con su publicación del martes (la cual sí es consignada por otros medios, incluyendo Al Día, pues ocurrió de modo público y notorio en el Congreso).

• ¿Por qué omiten publicar esas aclaraciones, que obviamente debilitan su publicación del día martes 12? Otra muestra de parcialidad y violación de las normas periodísticas, cuyo efecto es negar información adecuada a los lectores.

• Omiten, adicionalmente, señalar que la señorita Rita Zúñiga llamó por teléfono y reiteró por escrito a la periodista Geannina Segnini, que su respuesta al contestar el teléfono había sido que el Ex Presidente Rodríguez no se encontraba DISPONIBLE para atender su llamada, no que no estuviera en la casa. De hecho, ¿cómo iba a salir de ella si hay policías en la entrada para asegurar que eso no suceda?

• Lo peor no es solo que omiten esa información, sino que además tienen el tupé de cuestionar en la columna Desde La Barra de La Nación de este miércoles 13 el cumplimiento por parte de nuestro representado de la medida cautelar de arresto domiciliario. ¿Cómo es posible que supriman una información relevante y encima hagan una publicación de ese tipo? Solo hay una respuesta: la mala fe con que manejan la “información periodística”, aunque esos retorcidos malabares no merecen tal nombre, sobre este caso.

Omitiendo constantemente las declaraciones de la diputada Valerín que reconocen que nuestro representado nunca le ha hablado sobre este tema. Suprimiendo hoy toda mención a las aclaraciones del diputado González. Negándose a publicar nuestra posición dada a conocer ayer. Silenciando la aclaración dada por la señorita Rita Zúñiga relativa a que, evidentemente, don Miguel Ángel se encontraba en su casa.

¿Por qué hacen todo eso? ¿Qué propósito persiguen? ¿A quién o quiénes desean perjudicar? ¿A quién o quiénes desean favorecer?

¿Y qué papel tiene el Ministerio Público que jugar en un asunto tan manipulado? ¿Podrían decir cuál es el eventual delito que están investigando? ¿Y si no lo hay, entonces qué investigan, si la ley solo les permite investigar delitos?

Rafael Gairaud

Eduardo Araya


Defensores