“…debe sentirse satisfecho que de su propia voluntad regresó a nuestro país. Ese día lloré… al ver el espectáculo bochornoso que montaron con usted”.
 

Carta de don Leonel Ugalde B.


Esparza, 07 de enero del 2005

Señor

Dr. Miguel Ángel Rodríguez Echeverría

Expresidente de la República

Centro Penitenciario La Reforma

Estimado señor:


 Don Miguel, seguramente usted no se acuerda de mí, pero deseo decirle que he sido un fiel seguidor suyo desde allá por 1987, cuando era estudiante de la Universidad de Costa Rica y había formado parte de la fundación del grupo Acción, junto con su hijo Andrés y otros dirigentes juveniles socialcristianos.

 Fui de los que con gran honor gasté saliva pegando sobres con mensajes suyos durante las precampaña del 1988, allá 100 metros al norte de Emergencias del Hospital Calderón Guardia.

 Desde esa época he tenido un profundo respeto hacia usted y no puedo negar que lo he tenido en gran estima, a su persona y a toda su familia. Me mantuve siempre fiel a sus ideales, junto con don Álvaro Pérez y otros compañeros esparzanos.

 En estos momentos tan difíciles para usted, solo me queda desearle toda la fortaleza del mundo y manifestarle que dirijo mis oraciones al Señor, que siempre se mantiene fiel a nosotros. Sé que esa fortaleza también debe ser para su esposa e hijos.

 Don Miguel, sigo creyendo en la justicia de este país, sé que nadie es culpable hasta que un juez decida lo contrario. Y en su conciencia está si sus actuaciones fueron correctas o no, de mi parte solo puedo decirle que lo sigo apreciando muchísimo y que espero en Dios que pronto usted pueda aclarar toda esta situación, y recuperar su libertad.

 Usted ha sido un hombre valiente, debe sentirse satisfecho que de su propia voluntad regresó a nuestro país. Ese día lloré, soy hombre, pero debo reconocer que lloré junto con mi esposa al ver el espectáculo bochornoso que montaron con usted.

 Por otra parte, deseo manifestarle que uno debe sacar “lo precioso de lo vil”, como versa la Biblia y sé que con su gran capacidad podrá encontrar lo precioso que hay en esta terrible situación que usted está viviendo y algún día se acordará de ello “como aguas que pasaron”.

 Para finalizar, espero que durante este año nuevo, el Señor Jesucristo conceda las peticiones de su corazón.

 Se despide sinceramente,

Lic. Leonel Ugalde B.

PD: ¡Qué el Señor lo bendiga hoy y siempre!

Respuesta de Miguel Ángel Rodríguez


18 de enero de 2005

Muy estimado don Leonel:

 Muchísimo le agradezco su carta y la estampilla marcador con versículos de esperanza de dos salmos.

 Álvaro Pérez mi querido compañero de la UCR es persona a quien siempre he tenido en muy especial estima, y aprecio muchísimo la solidaridad que usted y él me han dado en estos momentos de tribulación.

Gracias por sus lágrimas de hombre. Fue increíble que a tal extremo se me quería exhibir como culpable y torturar psicológicamente, que a pesar de haber desde un principio dicho que me defendería en los tribunales y avisado al fiscal que del aeropuerto iría a su oficina se me detuvo ilegalmente, se me esposó para la foto, se convirtió la pista aérea en sala de espectáculos, solo a mi defensor se le negó el acceso, se me hizo desfile de motos a gran velocidad en perrera, se me puso en el calabozo cuando los culpables confesos que votaron la licitación están en su casa, como debe ser, mientras viene el juicio.

Repito que usted no tiene idea cuanto le agradezco su solidaridad que es parte de las extraordinarias bendiciones que Dios me ha dado y también incluyen paz en mi corazón.

Saludos a los amigos de Esparza y mi deseo de continuado éxito al profesional que hoy reemplaza al activo estudiante del 88.

Un abrazo,

Miguel Ángel Rodríguez E.