La presente es una carta enviada por el estudiante universitario Amir Komailizadeh al Ex Presidente de la República don Miguel Ángel Rodríguez, el día Viernes 18 de Mayo del 2007, con ocasión del incidente protagonizado por un pequeño grupo de jóvenes durante una charla en la Universidad de Costa Rica. Reproducimos también la respuesta del Ex Presidente Rodríguez.

Estimado Don Miguel Ángel:

Primero que todo presentarme, yo soy estudiante de las carreras de Administración Pública y Derecho en la Universidad de Costa Rica.

 

Segundo, disculparme por el incidente y falta de respeto hacia usted, nosotros y los oyentes, el día de su charla.

 

Tercero, leí lo que escribió en La Nación para el día de hoy, y por ésta razón le quiero agradecer, ya que me pareció una buena enseñanza a los jóvenes y lectores en general, además de que su escrito de verdad habla sobre lo que es dialogar, sobre lo que es el respeto a los demás, valores que se han perdido en nuestra sociedad.

 

Es triste, la verdad muy triste que personas que se guían por lo que dicen los medios de comunicación no sepan que el diálogo y la comunicación (decente) de ideas son mejores formas de buscar respuestas, acuerdos, y poder convivir. Como usted dijo, el incidente no representa al estudiantado de la Universidad de Costa Rica, pero desgraciadamente si hay varia gente que vive en la Universidad para buscar "pleito" y ver en donde se mete a jugar de "vivo".

 

Yo quiero decirle, que uno puede tener una opinión de quien sea, pero no puede ir a acusar a alguien de cualquier cosa y hacer un escándalo si uno no es un juez, o el abogado defensor, o el que presenta la demanda. Los derechos se hicieron para respetarse, no para que las personas crean que es derecho cuando el los dicen que es y "me importa lo que digan los demás", ese tipo de personas son egoístas, por más que digan que son el "pueblo" y que buscan lo mejor para El.

 

Muchas gracias Don Miguel.

 

Amir Komailizadeh

 

RESPUESTA

 

 

 

29 de Mayo de 2007

 

Sr. AMIR KOMAILIZADEH

 

Muy estimado Amir:

 

Muchísimo le agradezco su carta y su solidaridad.

 

Claro que son tristes, como usted lo indica, los lamentables actos con los que un pequeño grupo de jóvenes interrumpió la conferencia que estaba yo presentando el pasado 28 de abril. Pero los gestos de solidaridad como el suyo más que compensan esa tristeza.

 

La academia, y en nuestro país en primer lugar la Universidad de Costa Rica, debe ser verdadero templo de la tolerancia, para que en el oír a los demás aprendamos, y en el respetar al otro encontremos respeto para nosotros mismos.

 

Tenga usted seguridad Amir que vale mucho más y deja verdadera huella la actividad de estudiantes como los de la Asociación de Administración Pública que se afanan en organizar programas extracurriculares para completar su formación, y no las griterías, insultos y atropellos a los derechos ajenos de quienes se mueven por el odio y el fanatismo.

 

Cordialmente

 

Miguel Angel Rodríguez E.