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Categoría: Artículos de prensa
Nos dice el abogado Luis Alvarez, en este artículo publicado el 29 de enero de 2013 en Cambio Político: "En caso de que hubiera negligencia, o manipulaciones de parte del Ministerio Público… deberán las Autoridades Judiciales iniciar los procedimientos disciplinarios que correspondan quienes puedan haber tenido algún grado de responsabilidad sin importar su jerarquía."

Agregado por admin el 29-01-2013.
Guardado en Opinión, Tribuna Libre

Luis Álvarez


Desde que el tiempo castigó con el olvido al famoso Oráculo de Delfos, no han tenido los líderes o ciudadanos, intelectuales, o cualquiera que quisiere emitir una opinión sobre asuntos que no conocen en su totalidad, hechos inciertos, una fuente en la cual basarse para comentar sobre algo no tangible.

Quedó desde entonces en el intelecto, partiendo de un análisis de aquello de que hay certeza, la forma prudente para poder llegar a emitir opiniones sobre hechos que viven las sociedades en su día a día. Ya no hubo más pitonisas, o adivinos, con una aceptación general que pudieran instruir a sus consultantes.

Entonces me pregunto si es que acaso existe alguna fuente nueva que desconozco, ya que a partir del anuncio que hicieran las Autoridades Judiciales del “POR TANTO” de la sentencia en alzada del largo, y costoso proceso ICE-ALCATEL, pulularon analistas y notas periodísticas comentando y analizando la decisión de éstos Jueces de la República.

Lo que considero extraño es que sin que se haya notificado a las partes procesales el cuerpo completo de dicho fallo, circularan tantas y diversas interpretaciones de la “sentencia” sin todavía conocerse los considerandos, razonamientos, y argumentos, que fundamentan el voto. Desde ya se emite criterio al respecto.

En buen derecho, y aplicando el sentido común, debería ser a partir de que se notifique la sentencia en su totalidad que inice la verdadera discusión, y se den los analisis serios, y debidamente fundamentados, sobre un documento legal que nos interesa a muchos, sino a todos.

No es atendible, y es hasta irresponsable, que sin conocer cual ha sido la posición de ese Tribunal sobre las muchas aristas de los tantos asuntos que ahí se analizan, se emitan criterios que se basan en un texto incompleto.

Un fenómeno similar surgió cuando se dieron algunas “primicias” de lo que iba a ser el Informe de la Junta de Notables, pues sin que la Presidencia de la República hubiese recibido la totalidad del texto, muchos se aventuraron a criticar algunos de los aspectos anunciados, sin conocer la concatenación de las propuestas planteadas.

Esta práctica, tiende a tergiversar la percepción que tengan los ciudadanos de cómo funciona el Sistema Judicial, que hoy día encuentra su confiabilidad un poco reducida, según indican instrumentos de medición de la opinión pública, y que no es un secreto para nadie que no se percibe por los ciudadanos la Justicia Pronta y Cumplida que garantiza la Carta Magna.

Una cosa si queda clara, como nación nos interesa a todos enterarnos de una forma fehaciente, debidamente documentada, y sin margen de duda, sobre cuales fueron las falencias procesales que se indican en el “Por tanto” en relación a la prueba anulada, y cómo, y si de alguna manera, si eso incidió en el voto anunciado.

Como ciudadano considero que en caso de que hubiera negligencia, o manipulaciones de parte del Ministerio Público, al margen de lo que establecen las normas procesales – que son claras y contundentes para defendernos los derechos a todos los ciudadanos por igual y sin distinciones, – deberán las Autoridades Judiciales iniciar los procedimientos disciplinarios que correspondan quienes puedan haber tenido algún grado de responsabilidad sin importar su jerarquía.

Los costos de un proceso de esta magnitud, y el impacto que ha tenido en las finanzas de la Corte, que al final lo pagamos todos, deberá ser cobrado a quienes apunten las investigaciones y que se demuestre que han sido responsables, respetando el debido proceso.

La prudencia debe de prevalecer, los juicios mediáticos ya deben ser cosa del pasado y no caprichos de unos pocos, y no debemos como nación asumir como ciertos los criterios basados en comentarios y análisis hechos por quienes parecen clarividentes. Se ha especulado mucho sobre un fallo que todavía nadie conoce en su totalidad, pues no ha sido notificado.