Reproducimos a continuación la amplia entrevista realizada por DIARIO EXTRA al Ex presidente de la República, Dr. Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, publicada en la edición del 10 de abril de 2014:

Miguel Ángel Rodríguez, expresidente de la República

Rodríguez visitó El Periódico de Más Venta en Costa Rica y se reunió con Iary Gómez, gerente general del Gruo Extra, y Marcela Villalobos, subdirectora de DIARIO EXTRA. A continuación un extracto de esa entrevista.

 

Jueves 10 de Abril del 2014
Por: Marco Leandro
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Foto: Mauricio Aguilar .

 

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El expresidente Miguel Ángel Rodríguez se reunió con Iary Gómez, gerente general del Grupo Extra, y Marcela Villalobos, subdirectora de DIARIO EXTRA.
 

 

Para Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, expresidente de la República, a quien la Corte absolvió de todos los cargos que se le imputaban, los costarricenses deben trabajar juntos para recuperar la objetividad de la fiscalía.

 

 

 

Rodríguez visitó El Periódico de Más Venta en Costa Rica y se reunió con Iary Gómez, gerente general del Gruo Extra, y Marcela Villalobos, subdirectora de DIARIO EXTRA. A continuación un extracto de esa entrevista.

 

 

 

¿Cuál es el balance que hace después de ser absuelto?

 

 

 

- Quiero resaltar que de ninguna manera puede uno oponerse a que lo investiguen, ya que si existe el supuesto de que sí hay hechos o margen para una acusación, que lo hagan. Igual debe ser a un expresidente que a un funcionario público de cualquier categoría, o igual que a cualquier ciudadano. Todos dentro de un sistema republicano democrático estamos sujetos a las mismas leyes y sujetos a los mismos procesos. Quiero recordar que regresé a Costa Rica por eso, no regresé a Costa Rica para estar en un lecho de rosas ni para tener una posición política muy bonita. Renuncié a la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA) y vine a Costa Rica, cuando veo ya en los medios de comunicación que están publicando cosas tan falsas sobre los hechos que se me estaban tratando de relacionar me digo “esto no puede quedarse así”.

 

 

 

¿Cómo tomó la decisión?

 

 

 

- Antes de renunciar reuní a todos los embajadores y ellos me dicen que me quede tranquilo, que no hay todavía una acusación en mi contra, que lo único que hay es una denuncia, que debo continuar en mis tareas, que tengo todo su apoyo. Aún así días después, el 30 de setiembre del 2004, regreso al país en medio de la declaración de José Antonio Lobo, que es una cosa muy curiosa, me llama un canal para preguntarme de lo que en ese momento estaba diciendo Lobo y en el mismo acto le preguntan a él sobre mi respuesta a la televisión. Por eso no parecía en realidad una indagatoria sino un debate televisivo que estaba llevándose en el Ministerio Público.

 

 

 

¿En qué momento lo hizo?

 

 

 

- Había comenzado a hacer una transformación muy grande en la OEA y me dediqué a dos tareas muy importantes que tenía previstas. Una era la devastación en Haití y después iba a ir a Granada, donde un huracán lo había destruido. Me fui al primero y estuve perdido del mundo dos días, trabajando día y noche, cuando voy al segundo destino y llego a Puerto Rico, un amigo me llevó al hotel, veo los periódicos y me doy cuenta que están diciendo falsedades. Me entero que la situación ya no es manejable y esa noche desde el hotel preparo la carta de renuncia y la mando. Cambio todos los planes y regreso una semana después.

 

 

 

Recuperar objetividad de la Fiscalia¿Por qué regresó?

 

 

 

- Vengo porque quiero que se investiguen los hechos, quiero dar la cara a los tribunales. Lo hago porque tengo tres razones fundamentales. El primero es mi respeto por la OEA y no puedo hacer que se convierta en un lugar para cazarme. También sería malísimo para mi familia y por último tenía fe en los tribunales de Costa Rica. Pero además yo sabía cómo habían sido los hechos. Por eso regresé. No tengo ningún problema con que se me haya investigado, ni siquiera con que se hayan presentado los casos en los tribunales porque para eso vine a Costa Rica.

 

 

 

¿Ha cambiado esas razones?

 

 

 

- En estos días he pensado y mucho me ha preocupado que aquí se ha dicho que los casos son mal manejados por el Ministerio Público y por eso no funcionan. Simplemente se dice eso. Pero hay malos manejos y malos manejos. Se puede dar el caso que alguien pierda las pruebas o no las presente a los jueces. Este es un caso de mal manejo. Otro caso de mal manejo muy distinto es que se encuentre que los hechos no dan base para una acusación y de todas maneras se acuse. Esto es una situación muy distinta.

 

 

 

¿Qué pasó en su caso?

 

 

 

- El Ministerio Público tiene una obligación de objetividad, de hacer las cosas de acuerdo con la información que tenga, le guste o no le guste; la (información) que es favorable a la acusación y la que es contraria. También debe sopesar y no puede pasar por alto la que favorece al investigado. En este caso lo que nos encontramos es que la fiscalía tenía información de que no debía acusar porque no existía contra Miguel Ángel Rodríguez ningún hecho ilícito con que se le pudiera relacionar. Sin embargo siguen adelante con la acusación, no es porque no había pruebas sino porque no había nada de qué acusarlo.

 

 

 

¿Usted qué hizo?

 

 

 

- En mi caso vine a dar la cara. Pasé 9 años, 4 meses, 4 días y resulta que viene una resolución que dice que no había base para acusarme. Entonces algunas personas pretenden que se diga que fue solo un simple error del Ministerio Público y que no manejó bien las pruebas. Pero el error fue que siguió adelante con la acusación que debió haberse presentado porque no había ninguna base. Contra mí hay dos tipos de hechos: unos que son ciertos, lícitos, y otros que son complemente inventados. Dicen que todo es un plan perverso que yo preparo desde 1977 y gano las elecciones en 1998; las acciones de ese plan con resoluciones de Recope, del ICE y del INS de antes de 1977. ¿Cómo así, si yo era el jefe de la oposición y manejando un plan para delinquir?

 

 

 

¿Denunció usted eso en los tribunales?

 

 

 

- Sí. Por eso cuando hago mi defensa en la audiencia preliminar les digo a los jueces: “Partamos de que todas las pruebas son buenas, lícitas, y ahora veamos qué hay contra mí”. Les demostré que no había nada contra mí. No lo digo yo, lo dice la misma fiscala Guiselle Rivera, quien hizo dos informes al fiscal general en el 2010, en los que señala los graves problemas que tiene esa acusación de la falta de sustanciación. Uno no puede acusar a alguien yéndose con Alicia al País de las Maravillas, con el conejo y todos sus personajes, y con ellos preparar la acusación. De eso no se trata sino de cosas circunstanciales, cosas que uno pueda ponerle las manos. Decir “esto fue así”. ¿Por qué lo sabe? ¿Cómo fue? ¿Qué pasó?

 

 

 

¿Qué dice la fiscala?

 

 

 

- Imagínese. Ella dice cómo es que hubo un juicio en Inglaterra y no está en el expediente esa sentencia. Y se pregunta por qué es que esa investigación está tan mala. Después me llaman a declarar y les pido que soliciten la sentencia. Nunca la piden, nunca la presentan. Soy el que tiene que presentarla para demostrar que en ese caso las platas que dicen que decían que eran en mi beneficio, en realidad eran para otros. Pero eso como no le servía al Ministerio Público, ni siquiera la pidió. Acá se pone en tela de duda la supuesta objetividad del Ministerio Público.

 

 

 

¿Le preocupan estas actuaciones?

 

 

 

- ¡Claro! Estas situaciones tienen que llamarnos a todos a la reflexión. Me parece muy preocupante que esto se refuerce con los últimos actos de la fiscalía. Cómo es posible que cuando sale mi sobreseimiento, sin haberlo leído, dicen que lo van a apelar. Yo no puedo apelar algo que no conozco, lo que demuestra que siguen teniendo la misma falta de objetividad en la mayoría de los casos. Eso no es malo para Miguel Ángel Rodríguez, es malo para el sistema. Si no tenemos tranquilidad en que la fiscalía se va a comportar de acuerdo con los procedimientos del Código Procesal Penal y la Ley Orgánica del Ministerio Público, ninguno de nosotros está a salvo. A cualquiera que sea nos acusa sin causa justa y nos meten en cualquier problema, y tener 9 años, 4 meses y 4 días con 5 meses de cárcel, 1 año de casa por cárcel, no poder salir del país, no poder trabajar, perder la fama, el prestigio, no es cualquier cosa. ¿Si se lo hacen a un expresidente, a quién no se lo van a hacer? Más bien es más fácil hacérselo a otro que va a tener menos gente que lo defienda, menos gente que lo conoce, menos gente que se preocupa.

 

 

 

¿Cómo deberían actuar los costarricenses?

 

 

 

- Todos por igual debemos recuperar la objetividad del Ministerio Público, debe ser una obligación de todos los costarricenses por igual.

 

 

 

¿Cuáles son las razones para que el caso siga adelante?

 

 

 

- Sobre el porqué la fiscalía apela y apela todas las resoluciones, pese a estar más que demostrada mi inocencia, creo que los objetivos de los fiscales y demás personas han ido cambiando en estos 10 años. Yo no puedo meterme en la mente de Dall'Anese, de Abel Pacheco o de Ramos y algunos medios de comunicación y decir por qué la emprendieron contra mí en el proceso de persecución, pero sí puedo ver qué lograban con eso. Don Abel Pacheco con dos expresidentes de su partido en la cárcel se convirtió para diciembre del 2004 en el presidente más popular a dos años de su mandato. Dall'Anese trató de ser magistrado, aunque falló en eso, por más show que hizo. Mientras tanto, el Ministerio Público estaba en una encrucijada de que iba en el tobogán a media cuesta con el saco de gangoche y no podía parar, entonces siguió con esas arbitrariedades. No fue necesariamente una conspiración sino una acción de mucha gente contra mí. No se sentaron a conspirar contra mí pero el resultado fue igual.